domingo, 5 de octubre de 2014

¡Los dinosaurios han vuelto!

Dicen que los dinosaurios se extinguieron, pero eso no es totalmente cierto. Aquí tenéis la prueba:


Tranquilas, que esto no es una nueva edición de la nave del misterio de Iker Jiménez. Este dinosaurio lo he hecho a partir de varias fotos que vi por internet, de modo que lo he hecho a ojo, haciendo y deshaciendo. No os puedo dar el patrón original porque, con tanto hacer y deshacer, no fui apuntando los puntos por vuelta.

Eso sí, ¡¡¡¡he hecho montones de fotos!!!!

Aquí, el cuerpo, ya rellenado:


Una vez acabado el cuerpo hay que tejer, con lana blanca y negra, la cara del dinosaurio.

Podéis hacer la cara que más os guste, yo he optado por una boca muy larga, sencillísima de hacer porque sólo es una puntada muy larga. La he rematado haciendo una especie de colmillo, en forma triangular, en un extremo de la boca.

También con lana negra hacemos dos puntadas, en forma de equis, que serán los ojos.

 Los brazos:

Con la misma lana que el cuerpo del dinosaurio. Podéis elegir cualquier color, yo elegí el naranja, pero probad con azul, verde, morado...

 Las patas:

Las he hecho distintas a como aparecían en las fotos que he visto por la red. Estas son bien sencillas, en forma de semicírculo, y planas, sin rellenar, para que den estabilidad al dinosaurio y pueda aguantar de pie sin problema.

La barriga:

Con lana beige. Si no tenéis de ese color, probad con un rosa o amarillo pálidos.

Las crestas o puntas o como queráis llamarlas, son las que dan ese toque de dinosaurio a este muñeco. Cuanto más contraste el color con el elegido para el cuerpo, mejor. Yo he elegido un verde pistacho muy llamativo.

Hice un total de cinco crestas.

 La cola:

Con los colores tanto del cuerpo como de las crestas del dinosaurio.


Cosemos todos los elementos: la cola en la parte trasera del dinosaurio, los brazos y piernas en su sitio y las crestas repartidas desde la cabeza, por el lomo, hasta la cola.

Y éste es el resultado de este ¿dinosaurio?, ¿monstruo?... el caso es que es un juguete monísimo.



¡Tejed mucho y bien!